Controversias

La astrología es una ciencia milenaria que acompaña al ser humano desde que éste miró a los cielos con una mirada más crítica en busca de explicaciones. Muchos seguidores y detractores, opiniones encontradas y enconadas hacen que alrededor de la astrología circule un halo de misterio. Pura superchería para unos, pura ciencia para otros.

Algo innegable es que la naturaleza presenta fenómenos recurrentes que desencadenan acontecimientos a nuestro alrededor. Los ciclos y las periodicidades danzando en un ritmo cósmico sólo explicable por teorías siempre incompletas como la Teoría del Caos. Las respuestas parecen tan inalcanzables para la ciencia como inalcanzable parece Dios para los ascetas.

Fueron muchas las civilizaciones, que sin conexión unas con las otras, desarrollaron un sistema de análisis de las consecuencias de los posicionamientos e interacciones de los astros en la realidad mundana y humana.

Muchos podrán poner en duda los cimientos y fundamentos lógicos de la Astrología. El respeto que tanto esas personas como aquellas que han dedicado su vida al conocimiento astrológico debería partir del conocimiento de que no hay una verdad única. Para aquellas personas centradas en el conocimiento del mundo material, de la razón, y de la negación de todo lo espiritual y mágico es normal que la astrología parezca apenas una superchería popular más. El uso que en las revistas y por advenedizos de una ciencia que desconocen no ayuda demasiado a una ciencia que en otros países es venerada y respetada.

Un simple reto a todas las personas que ponen en duda los fundamentos y verdad que subyace tras la astrología sería proponerles que se adentren un poco en textos astrológicos de algún autor reconocido. Para cuando se hayan dado cuenta se conocerán un poco más.

Por citar autores que puedan ilustrar este camino podemos citar a: Dane Rudhyar, Stephen Arroyo, Howard Sasportas, Liz Greene, André Barbault, Robert Hand entre otros muchos.